sábado, 18 de enero de 2014

Entre dos ríos: Mesopotamia

I. ¿Quiénes eran?

La civilización mesopotámica se desarrolló en el valle formado por los ríos Tigris y Éufrates, y comprendió los territorios ubicados entre la meseta de Irán y los desiertos de Siria y Arabia, en el Cercano Oriente.
Mesopotamia es un término de origen griego y quiere decir “región entre ríos”; en la actualidad estos territorios son ocupados por los estados de Irán, Siria, y principalmente Irak.
Los ríos Tigris y Éufrates nacen en las montañas de Armenia, recorren la zona de norte a sur y desembocan en las aguas del Golfo Pérsico; en el recorrido hacia el mar, las aguas de estos ríos alimentaban con abundante limo las tierras de las orillas, convirtiéndolas en un espacio ideal para desarrollar la agricultura. El limo actuaba como un poderoso fertilizante. Ello permitió el desarrollo de la civilización mesopotámica.
Evolución histórica de Mesopotamia.
Hacia el tercer milenio antes de Cristo se ha localizado en la Baja Mesopotamia una civilización muy avanzada, desarrollada por los primeros habitantes conocidos de la región: los sumerios. Eran un pueblo de origen desconocido, que al establecerse en la zona adoptaron como medio de subsistencia la agricultura y levantaron ciudades y construyeron un complejo sistema de canales de regadío. A partir de esta base material, los sumerios se organizaron bajo la forma de ciudades-estado: Ur, Uruk, Umma y Lagash. Estas ciudades-estado se enfrentaron en constantes luchas por logar el control político y militar de la región, de esta manera, facilitaron su ocupación por otros pueblos extranjeros.

En la Historia de Mesopotamia podemos distinguir  3 etapas fundamentales:

1. Etapa Imperio Acadio (2.400 a 1.800 a. de C.)

Los acadios o caldeos eran originarios de las regiones montañosas en las que nace el río Éufrates. Se asentaron en las llanuras ubicadas al norte de Sumeria y fueron mezclándose progresivamente con los habitantes originarios del territorio. Hacia el año 2.400 a. de C. el rey acadio Sargón el Viejo sometió bajo su poder a los pueblos de la zona, e instauró un gobierno central con base en la ciudad de Akkad, dando forma a un gran imperio. Este imperio acadio desarrolló una gran actividad política y comercial con otros pueblos, pero pronto fue conquistado y desapareció.
La decadencia de los acadios fue aprovechada por los sumerios, quienes lograron retomar el control de la zona (1.800-1.700 a.c). Tomaron la ciudad de Lagash y la reconstruyeron, desarrollando obras de regadío y grandes monumentos religiosos. Es la época de gobierno de los sumos sacerdotes llamados Gudea; época también de gran riqueza y de desarrollo de la escritura cuneiforme.


2. Primer Imperio Babilónico (1.700 a 1.300 a. de C.)

A principios del segundo milenio a. de C., después de la caída del imperio acadio, se desarrolló el Imperio de Babilonia, que comandado por el emperador Hammurabi, logró unificar política, administrativa y culturalmente a los pueblos de Mesopotamia. Hammurabi logró imponer un fuerte código legal (considerado el primer cuerpo de leyes escrito de la Historia) y además, expandió el uso de la lengua acadia, que junto al sumerio de convirtieron en los idiomas dominantes.
Al finalizar el segundo milenio, los llamados “pueblos del mar” invadieron Mesopotamia, generando una crisis que acabó con el imperio babilónico.






3. Etapa Asiria (1.300 a 605 a. de C.)

La crisis que los pueblos del mar provocaron en Babilonia fue aprovechada por los asirios, que lograron imponer su poder y construir un imperio. En el siglo IX a. de C., el rey asirio Arsubanipal II llegó a Babilonia. Durante los siglos VIII y VII, los asirios alcanzaron su máximo nivel de desarrollo y el rey Sargón III, junto a sus sucesores los Sargónidas, tuvieron bajo control los territorios de Mesopotamia, Siria, Fenicia, Palestina y Egipto. Este gran imperio tuvo dos ciudades que fueron sus capitales; estas son Asur y Nínive. La gran extensión que alcanzó el imperio asirio implicaba que sus fronteras fueran constantemente atacadas, y la guerra llegó a ser la actividad principal de la vida de los asirios. Al terminar el siglo VII a. de C., Asur y Nínive fueron conquistadas por los persas, quienes destruyeron el imperio asirio.
Los persas dieron forma al segundo Imperio babilónico caldeo, también llamado imperio neobabilónico. El segundo imperio babilónico, bajo la dirección del rey Nabucodonosor, alcanzó un último momento de esplendor en el que Babilonia fue embellecida y se construyeron obras tan llamativas como los famosos jardines colgantes; además, en esta última etapa, se originó el primer sistema monetario del Oriente. Este imperio logró perdurar sólo hasta que los persas ocuparon Babilonia en el año 539 a. de C, y se considera que con su fin se acaba el viejo mundo oriental.

Y, como siempre, el vídeo...





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